Cooperación Internacional para la Conservación

La cooperación internacional para la conservación de la naturaleza ha adquirido una creciente importancia en los últimos años dada la creciente toma de conciencia, por parte de la opinión pública, de que muchos problemas ambientales pueden traspasar las fronteras de los países, o tienen un alcance tan global que no es posible hacerles frente sólo por medio de leyes de alcance nacional. Los tratados y convenciones entre distintos países son hoy la principal fuente de leyes ambientales internacionales.

El primer proyecto serio de cooperación internacional para los fines conservacionistas se debió al Dr. Paul Serasin, quien en el Octavo Congreso Internacional de Zoología en 1910 propuso la creación de un comité que esbozaría lo que podría ser una Comisión Internacional para la protección de la naturaleza.11 Se pretendió una cooperación de todos los países para proteger tanto los continentes como los mares, y a pesar de que tal proyecto tuvo una gran receptividad, no se pudo llevar a efecto por el surgimiento en 1914 de la Primera Guerra Mundial.

Oficina Internacional para la Protección de la Naturaleza

Después de la Guerra, hubo varios intentos serios para reactivar la idea expuesta, pero no fue sino en 1928, cuando se creó con el acuerdo de los países europeos, la Oficina Internacional para la Protección de la Naturaleza, la cual estableció su sede en Bruselas en 1934. Esta Oficina y la idea, vuelve a quedar cesantes por el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939.

La Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza

Nuevamente en 1947, después de la conflagración, los ingleses y los suecos hacen renacer la idea, formando la “Unión Internacional Provisional para la Protección de la Naturaleza”, y a través de la UNESCO, en 1948 se crea definitivamente la “Internacional Unión for the Conservation of the Nature” (IUCN), en una Conferencia convocada para tal efecto en Fontainebleau, Francia a la cual asistieron los Representante de los Gobiernos de Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, República Dominicana, Egipto, Francia, India, Italia, Luxemburgo, Noruega, Panamá, Países Bajos, Polonia, Siam, Suiza, Siria y Venezuela.

Esta Unión “vino a ser la expresión de un anhelo común de los científicos y de los gobiernos que miran con precaución la desaparición gradual de los recursos naturales debido a la acción imprevista del hombre”. La organización tiene entre sus finalidades “la conservación de la naturaleza en sus más variados aspectos, tales como la flora y la fauna, los suelos y las aguas, y aquellos otros elementos naturales que todavía permanecen intactos”.

Fue motivación para los constituyentitas de la organización, el que “la mayoría de los países del mundo han incluido en sus legislaciones energéticas previsiones tendientes a asegurar la conservación y restauración de sus recursos naturales como fuente económica primaria, pero tales medidas sólo tienen carácter local, y poco haría una Nación con cumplirlas a cabalidad si sus vecinas no adoptan otras semejantes”. No requiere demostración la necesidad de la cooperación internacional en el campo de la ciencia y de la naturaleza.

En este sentido, la Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza vino a ser un organismo internacional que sirve de vínculo a los esfuerzos realizados por las naciones para proteger sus recursos naturales, fuente primaria de su desarrollo económico. Tal organismo no sólo es unos elementos más de lucha contra la destrucción de la naturaleza, sino que constituye el eslabón necesario para la coordinación de las medidas tomadas separadamente por cada Estado.

La Organización debe proporcionar a los Gobiernos y a las instituciones particulares un servicio continuo de información e intercambio científico, que permita no sólo la superación en el campo de la ciencia de las entidades dedicadas a ella, sino que facilite el planteamiento y realización de campañas divulgativas y el asesoramiento apara la resolución de problemas técnicos referentes a la conservación de la naturaleza.

Como una expresión de la constante preocupación oficial en colaborar con aquellas labores que guardan relación con la protección de la Naturaleza, el Gobierno venezolano invitó a la Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza a celebrar su III Asamblea General en la ciudad de Caracas, la cual se efectuó a fines de 1952.

En el discurso de clausura de esta reunión, el Ministro de Relaciones Exteriores expresó la decisión del Gobierno de adoptar las medidas necesarias para perfeccionar el ingreso de Venezuela en la Unión. Esto se logró, con la promulgación de la Ley Aprobatoria de la Constitución de la Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza el 12 de noviembre de 1954

Otros acuerdos importantes fueron: la Convención Internacional para la Prevención de la Contaminación por Petróleo de los Mares en 1954, la Convención de París sobre la responsabilidad de terceras partes en el campo de la energía nuclear en 1960 y la Convención Ramsar sobre humedales de importancia internacional en 1971.

Conferencia Internacional de la Biosfera

En 1972, al surgir la expectativa mundial a raíz de la publicación del informe del Club Roma, “Los límites al Crecimiento”, la que consideramos como el renacimiento del malthusianismo, por plantear nuevamente la posibilidad del agotamiento de los recursos naturales vitales y la necesidad del control de la natalidad como fórmula para evitar el colapso mundial por la falta de alimentos, se revive entonces el programa auspiciado pro la UNESCO que culminó con la “Conferencia Internacional de la Biosfera”, celebrada en París en 1968, de cuyas conclusiones surgió la promoción del primer encuentro mundial de extraordinaria repercusión, como lo fue la “Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Humano”.

Con esta Conferencia, se logra ubicar por primera vez el Medio Ambiente como un lugar diferenciado en los diferentes programas políticos, reconociéndose que el entorno afronta graves problemas que no respetan fronteras nacionales y cuya solución es de carácter político, sin que puedan dejarse en manos de expertos y particulares.

En cuanto al hombre, concluye en que éste “tiene derecho al disfrute de condiciones de vida adecuados, en un medio de calidad tal, que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar; y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras”. En dicha Conferencia se creó también el “Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente”(UNEP); programa del cual han surgido otra serie de programas regionales sobre los diferentes recursos y problemas que afectan al mundo, e igualmente ha originado la convocatoria hasta fechas recientes de Conferencias sobre el Medio Ambiente.

Conferencia de la Naciones Unidas sobre Desertización (UNCOD)

En 1974, la Asamblea General de la ONU, hizo un llamado para organizar una conferencia internacional sobre el problema de la desertización, convocando la Conferencia de la Naciones Unidas sobre Desertización (UNCOD), que se celebró en Nairobi en 1977.

Cabe decir, que la desertización fue el primer problema ambiental en ser considerado de carácter global, reconocimiento que quedó formalizado en esta Conferencia, en la que se elaboró un mapa de los desiertos del mundo, incluyendo en él un índice de desertización. Desde entonces, se ha puesto en manos del Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP), la coordinación de un intento global de combatir el problema. Según las estimaciones para 1992 de la UNEP, en todo el mundo están afectados alrededor de 3. 590 millones de hectáreas, o 35,9 millones de km2, en su mayor parte en forma de vegetación degradada en tierras empleadas para el pastoreo.

Convención sobre la Contaminación del Aire en Áreas Extraterritoriales

En 1979, al Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa, formó la “Convención sobre la Contaminación del Aire en Áreas Extraterritoriales”.

Fue notorio, que durante la década de 1980 y comienzos de la de 1990, muchos países industrializados mejoraron la calidad de su aire, reduciendo la cantidad de partículas en suspensión así como la de productos químicos tóxicos como el plomo, pero las emisiones de dióxido de azufre y de óxidos nitrosos, precursores de la deposición ácida, aún no han sido reducidos en su totalidad. Es también considerable a nivel de descontaminación atmosférica, el hecho de existir un elevado nivel de contaminación en gran parte de la Europa del este y la antigua URSS.


11 Ecología y Desarrollo. La Polémica sobre los límites al crecimiento. Alianza Universal.