El Desarrollo en Venezuela  

Enrique Prieto Silva           

En Venezuela, el proceso de desarrollo, como una concepción nacionalista adaptada a los fundamentos filosóficos y de interés nacional, parte de una combinación de los desarrollos: económico, social e institucional, cuya integración, armonía y progresividad, permiten mejorar tanto al hombre como a su hábitat, para el aprovechamiento racional de nuestras riquezas físicas y humanas, para la creación de tecnologías nacionales y la adaptación de las foráneas necesarias, para la utilización integral del potencial económico de todas las regiones, y todos aquellos adelantos vigentes en la concepción del desarrollo universal, que permitan el mejor uso de nuestros recursos y la obtención de un mayor grado de bienestar mental y material del hombre, relacionado con el bienestar de las comunidades mas desarrolladas.

Orientación del Desarrollo Nacional

La orientación del desarrollo la deducimos de los objetivos nacionales, que hemos considerado, como las interpretaciones en concreción del contenido del preámbulo de la Constitución, que entendemos además como los fines del Estado, de donde se deriva todo el cuadro rector de actividades de los órganos que lo constituyen: legislativo, ejecutivo y judicial. Estos objetivos, son las bases de las políticas generales de Estado y traducen los intereses, aspiraciones y demandas políticas, económicas, sociales y militares de la población, cuya materialización debe lograr el bienestar social, amparado por el mas alto grado de independencia, la integridad territorial, la unidad, la libertad, la paz interna y la estabilidad de las instituciones, como supuestos de la organización política proyectada hacia esos grandes objetivos.

El grado de desarrollo y la estructuración propia de las fuerzas y de las relaciones de producción, y las combinaciones e interacciones entre unas y otras, proporcionan las bases y la trama de las formaciones que conducen al desarrollo e indican su mayor o menor grado.

Potencial económico de Venezuela

Los principales productos de exportación e importación: (Según la O.C.E.I.) son el petróleo crudo y derivados en una proporción del 75,2%, mientras que otros rubros son las manufacturas básicas de metal que alcanza al 9,0 %..

Venezuela posee grandes riquezas minerales. Tiene una de las mayores reservas comprobadas de petróleo del hemisferio occidental, con 8.640.000 TM, con una duración estimada cerca de 77 años al ritmo actual de explotación. Se reconocen opciones de gran magnitud en todos los tipos de petróleo crudo, lo que explica que en 2001 (cifras conocidas) se extrajeran 1.131.279.300 barriles, exportándose la mayor parte a Estados Unidos, Europa y otros países de Latinoamérica. Esta gran producción petrolera se extrae mayoritariamente de la cuenca del lago de Maracaibo y de las cuencas Barinas-Apure y Oriental.

A pesar de la gran cantidad de minerales existentes en el territorio venezolano, el petróleo es la base de la economía nacional, estimándose para hoy el contenido de cerca o mas del 80% de los ingresos por exportación, aventajado con el incremento de su precio en la actualidad.

El subsuelo venezolano es también rico en minerales como hierro, bauxita, manganeso y titanio. Es el sexto productor mundial de bauxita y después de Brasil y Suriname, el tercero de América. Está considerado como el séptimo país del mundo en diversidad biológica y el tercero de América. Reúne además, excelentes condiciones geográficas y culturales para desarrollar una poderosa industria del turismo. Los minerales explotados con fines comerciales son: hierro, con una producción estimada de 11.500.000 tm, bauxita, con producción estimada de 5.000.000 tm, carbón, con producción estimada 7.585.340 tm, oro, con producción estimada de  9.000 kg, sal, fosfatos, y calizas.

A partir de la segunda década del siglo XX, la economía venezolana se ha fundamentado en la explotación del petróleo y sus derivados, pero es notorio para el estudio del desarrollo económico venezolano, dar énfasis al inició acelerado y serio del proceso orientado al desarrollo de las industrias para la exportación de mineral de hierro, aluminio, carbón, cemento y productos no tradicionales, como materias petroquímicas, manufacturas metálicas de acero y otras que hoy por hoy, es la única muestra de tendencia a la sustitución de la industria petrolera como eje de la economía venezolana.

Desde el inicio del desarrollo petrolero, Venezuela disfrutó de una alta renta petrolera de origen externo, que permitió al Estado elevar constantemente su gasto sin aumentar la tributación interna, disfrutando la población de un alto nivel de vida con una notable mejora de los servicios de salud y educación, siendo a partir de la década de los 50´ cuando la política económica del Estado dio impulso al proceso de industrialización interna, cuyo fin perseguía básicamente la sustitución de muchas importaciones, la construcción de una importante infraestructura vial, de riego e hidroeléctrico y la formación de grandes empresas públicas, hasta que en la década de los 80´ se produjo una caída sostenida del ingreso petrolero, el cual se redujo a un tercio en 1993, acompañado con altos pagos de la deuda pública externa y una sostenida presión financiera por salida de recursos monetarios internacionales, que culminó en 1994 con una grave crisis bancaria, con altos niveles de corrupción, y un descenso en la calidad de vida.

Desde entonces, se implantó una nueva política económica con la unificación y flotación cambiaria, la liberalización de los precios internos y de las tasas de interés, el inicio de la privatización de empresas públicas y la renegociación de la deuda externa. En 1994 el producto nacional bruto (PNB) sumó 58.250 millones de dólares, dando un ingreso per cápita de 2.854 dólares. Esta crisis financiera se fue reflejando en un aumento de la pobreza, que al presente se ha hecho intolerable, cuando de pobreza se pasó a pobreza crítica, con la consecuente desmejora de la calidad de vida y la destrucción de la clase media, que fue durante mucho tiempo el orgullo de las políticas democráticas.

Hoy, como sabemos, se mantiene un control de cambios que quiérase o no, frena la actividad industrial restringiendo la producción e incrementando el desempleo. No obstante las reservas internacionales sobrepasan los límites históricos, alcanzando hasta cerca de 27 mil millones de dólares americanos.

La extracción de los minerales de bauxita de Los Pijiguaos opera desde 1987, con una producción en 1994 de 2.530.000 t. El hierro es procesado en Ciudad Guayana, en las instalaciones de la Siderúrgica del Orinoco, con una producción anual de 2.682.277 t de acero, mientras que la bauxita es transformada en la misma ciudad por Interalúmina, empresa subsidiaria de la Corporación Venezolana de Guayana que satisface la demanda de las empresas productoras de aluminio. La explotación de los yacimientos carboníferos de Guasare en el estado de Zulia, Carbosuroeste en Táchira y Fila Maestra y Naricual en Anzoátegui ha alcanzado la producción de 4.434.000 t de carbón en 1994. Hay abundancia de minerales de oro (en especial en los estados de Bolívar y Amazonas) tanto en vetas como en aluviones, representando su potencial aproximadamente el 12% de las reservas mundiales conocidas. La producción de oro en 1994 ascendió a 9.944 kg y la de diamante a 314.000 quilates. Venezuela es además un importante productor de caliza y dolomita, con 15.972.083 t anuales, que proporcionan la materia prima a una quincena de fábricas de cemento. Otras explotaciones de gran interés son los yacimientos de fosfatos de Táchira que se empezaron a explotar en 1994 con una producción anual de 57.337 t, los de manganeso en Guayana y los de níquel en Aragua.

Desarrollo Industrial

Desde principios de la década de 1960 el gobierno ha dado gran prioridad al desarrollo del sector económico de la industria manufacturera. Los principales productos industriales son derivados del petróleo, acero, aluminio, fertilizantes, cemento, neumáticos, vehículos de motor, alimentos procesados, bebidas, textiles, ropa, calzado y artículos de plástico y madera. En 2001 la población activa en el sector industrial era de un 22%. La industria se concentra en las ciudades de la región Capital y de la región Central. En las últimas décadas del siglo XX se va afianzando la localización de industrias de diverso tipo en las regiones Centro Occidental, Zulia, Andes y Guayana, destacando la importancia de la industria pesada en Ciudad Guayana.

Recurso energético

En torno al 68,32% de la electricidad se produce en instalaciones hidroeléctricas con centrales emplazadas en el estado Bolívar, donde la empresa estatal Corporación Venezolana de Guayana/Electrificación del Caroní (EDELCA) ha desarrollado el megaproyecto de la central hidroeléctrica Raúl Leoni (capacidad instalada de 10.000 MW), Macagua I (capacidad instalada de 370 MW) y, desde enero de 1997, la central Macagua II (2.540 MW). También tiene importancia, en la región de los Andes, la empresa estatal Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE), que ha puesto en funcionamiento la central hidroeléctrica de Santo Domingo y ha habilitado el complejo hidroeléctrico Uribante-Caparo, en su primera etapa, en la central San Agatón. En 2001 se generaron 87.598 millones de KWh de electricidad.

Transporte

Para 1999 Venezuela contaba 96.155 km de carreteras, de las cuales el 34% estaban pavimentadas. La densidad de autopistas es alta en el área centro-norte, en el Distrito Capital y en los estados de Vargas, Miranda, Aragua y Carabobo; éstas se prolongan en un extenso sistema de autopistas hacia el interior del país, conectando los mayores centros urbanos con las áreas rurales más lejanas. El país tiene sólo 336 km de vías férreas en tramos no conectados entre sí, principalmente una línea de Puerto Cabello a Barquisimeto y el tramo Yaritagua-Acarigua. Hoy se encentra en ejecución un proyecto de red de ferrocarril reactivada en el año 2000.

Los puertos marítimos más importantes son Puerto Cabello, Maracaibo, La Guaira, Guanta, Puerto Sucre (Cumaná), Guaranao y El Guamache. Es importante el transporte por aguas interiores, particularmente en el sistema del eje Apure-Orinoco. Existen varias líneas aéreas, entre las que destacan, Aeropostal o Alas de Venezuela, Aserca, Avior, Laser, Conviasa (gubernamental) y otras pequeñas empresas. La compañía aérea Venezolana Internacional de Aviación (VIASA) dejó de existir en 1997, hoy quiere ser reemplazada por la mencionada CONVIA. Los aeropuertos que destacan varios internacionales son los de Maiquetía, Porlamar, Maracaibo, Barcelona, Barquisimeto, Santo Domingo del Táchira y San Antonio del Táchira.

Comunicaciones

En 2002 Venezuela contaba con 113 aparatos de teléfono por cada 1.000 habitantes Existían 373 estaciones o emisoras de radio, pertenecientes la mayoría a cadenas de ámbito nacional. Ha sido sumamente sostenido y rápido el avance de la televisión, de la que funcionan varios canales estatales y privados que son vistos en más del 80% de los hogares venezolanos. Se editan 86 periódicos diarios, entre ellos los de mayor circulación, son El Universal, El Nacional, El Mundo, El Globo y Últimas Noticias, todos editados en Caracas, así como otros diarios publicados en las capitales de los estados

Inmigración y desarrollo

A finales de la década de 1940, con el comienzo del proceso de industrialización, se inició una importante inmigración de origen español, italiano y portugués, que fue aumentando hasta 1958. En la década de 1970 tuvo lugar este mismo proceso pero protagonizado por ciudadanos de origen sudamericano, debido al desarrollo de la economía venezolana y al deterioro y recesión económica de sus países de origen. En la actualidad todas estas migraciones han dado origen a una población completamente integrada entre sí, donde no existe ningún tipo de conflicto interracial.

Desarrollo forestal y pesquero

Desde el punto de vista forestal, a pesar de que los bosques y selvas cubren gran parte de Venezuela, la industria maderera ha tenido sólo un desarrollo moderado debido a la inaccesibilidad a las áreas forestales naturales. Desde 1973 hasta la actualidad se han realizado masivas plantaciones de pino caribe, con fines comerciales, al sur de los estados de Monagas, Anzoátegui y Delta Amacuro, limitando con las riberas del río Orinoco. La madera se utiliza para las industrias de la construcción y para la elaboración de muebles y papel. En 2002 se obtuvieron 4.666.911 M3 de madera.

Los extensos recursos pesqueros de Venezuela están compuestos por una amplia variedad de vida marina. La captura comercial más importante es la del camarón, seguido por el atún, la sardina, el cazón (véase Tiburón), el pargo, el mero y el calamar. Se ha introducido la maricultura de camarones en el litoral caribeño, la crianza de truchas en piscifactorías de Mérida y Táchira, y la acuicultura fluvial en Los Llanos, Zulia y Guayana. En 2001 la producción pesquera fue de 434.569 t; las capturas marinas supusieron 318.043 t, destacando las producciones de Sucre, Nueva Esparta y Falcón.

El desarrollo en la Constitución de 1999

Artículo 73

Todos pueden dedicarse libremente al comercio o la industria y el ejercicio de cualquier otra actividad lucrativa, sin más limitaciones que las establecidas por esta Constitución y las leyes por razones sanitarias o de seguridad pública. El Estado protegerá la iniciativa privada, pero podrá reservarse el ejercicio de determinadas industrias , explotaciones o servicios de interés público para asegurar el normal funcionamiento de éstos o la defensa o crédito de la Nación, y el derecho de dictar medidas de orden económico para planificar, racionalizar y fomentar la producción y regular la circulación y el consumo de la riqueza, a fin de lograr el desarrollo de la economía nacional.

 Artículo 110.

El Estado reconocerá el interés público de la ciencia, la tecnología, el conocimiento, la innovación y sus aplicaciones y los servicios de información necesarios por ser instrumentos fundamentales para el desarrollo económico, social y político del país, así como para la seguridad y soberanía nacional. Para el fomento y desarrollo de esas actividades, el Estado destinará recursos suficientes y creará el sistema nacional de ciencia y tecnología de acuerdo con la ley. El sector privado deberá aportar recursos para los mismos. El Estado garantizará el cumplimiento de los principios éticos y legales que deben regir las actividades de investigación científica, humanística y tecnológica. La ley determinará los modos y medios para dar cumplimiento a esta garantía.

Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así como la producción de bienes y servicios que satisfagan las necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio, industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar, racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del país.

Artículo 123. Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y promover sus propias prácticas económicas basadas en la reciprocidad, la solidaridad y el intercambio; sus actividades productivas tradicionales, su participación en la economía nacional y a definir sus prioridades. Los pueblos indígenas tienen derecho a servicios de formación profesional y a participar en la elaboración, ejecución y gestión de programas específicos de capacitación, servicios de asistencia técnica y financiera que fortalezcan sus actividades económicas en el marco del desarrollo local sustentable. El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras pertenecientes a los pueblos indígenas el goce de los derechos que confiere la legislación laboral.

Artículo 299. El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social, democratización, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. El Estado conjuntamente con la iniciativa privada promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para garantizar una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática participativa y de consulta abierta.

Artículo 300. La ley nacional establecerá las condiciones para la creación de entidades funcionalmente descentralizadas para la realización de actividades sociales o empresariales, con el objeto de asegurar la razonable productividad económica y social de los recursos públicos que en ellas se inviertan.