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TEMAS ECOLÓGICOS

De nuevo en la Web. Con un caluroso saludo a todas aquellas personas que nos honran con su visita. Recordamos que este portal sirve de aula en la calle de nuestra Cátedra "Derecho Ecológico"

La Nacionalización de la Industria del Hierro en Venezuela

(Tomado del libro Derecho y Economía del Ambiente y de los RRNN 4a Edición 2010)

ANTECEDENTES  Y FUNDAMENTOS

El 1º de enero de 1975 el Estado venezolano nacionaliza la Industria extractiva del Hierro. Fue éste un acto soberano, cuya trascendencia se mantiene en el tiem­po, porque con esta decisión asumió el Estado el manejo de una de las industrias con mayor potencialidad económica, utilizable en el cumplimiento del postulado constitucional de imprimirle a la industria minera el interés colectivo de los venezolanos.

Es mandato constitucional y de interés nacional, mantener dentro de las relaciones jurídicas tanto naciona­les como internacionales, la posibilidad de que el propio Estado con órganos ad-hoc pueda reservarse el manejo direc­to de determinadas industrias, explotaciones o servicios de interés público por razones de conveniencia nacional (Art. 97 de la Constitución). Es así, como el 1o de enero de ese año, la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), asume el control directo y ejerce el derecho de propiedad plena de la industria del hierro, así como la libertad completa de decisión y gestión para su dirección.

A partir de entonces, se inicia la transición en forma ordenada del manejo de dicha industria, para lo cual, la empresa C.V.G - FERROMINERA DEL ORINOCO, C.A. inicia oficialmente sus actividades como órgano ad-hoc, procediendo a la verificación y recepción de los bienes que hasta ese momento tenia la empresa privada, a los fines de asegurar la continuidad operativa de dicha in­dustria.

2.- El PROCESO DE NACIONALIZACIÓN

2.1.- LA LEY HABILITANTE

Como recuento histórico necesario al proceso de nacionalización, es necesario saber que, el 29 de abril de 1974, el Presidente de la República Carlos Andrés Pérez solicitó al Congreso le asignara poderes ex­traordinarios para tomar una serie de medidas económicas y financieras, entre las que menciona la de la nacionalización del hierro. Ante esta solicitud, el Congreso aprueba el 30 de mayo la Ley Orgánica que autoriza las medidas extraordinarias solicitadas, incluyendo en el ordinal 7o del artículo 1o, la autorización para: “Di­ctar las medidas necesarias que aseguren al Estado Vene­zolano las reserva de la industria de la explotación del mineral de hierro y establezcan los mecanismos para la recuperación de las concesiones otorgadas”.

2.2.- DECRETO 173 DEL 11/6/74

Legislada la solicitud presidencial, éste, me­diante decreto No. 173 del 11 de junio del mismo año, somete a la industria del hierro a un régimen especial y estricto de política administrativa y se establece que, todos los bienes utilizados en la industria se reputan afectos a las concesiones.

Este Decreto reviste una importancia capital, por cuanto en él se reputan como bienes del Estado Venezola­no, todos los existentes hasta el momento en la industria operadora privada y en tal sentido, se refiere a todos los bienes de las empresas concesionarias, sus matrices, filiales o subsidiarias, utilizados en la exploración, explotación, beneficio, procesamiento y transporte, así como cualquier otro bien de los concesionarios, que se consideraran como bienes afectos a las concesiones y por ende, no podía efectuarse sobre ellos ningún acto de enajenación, gravamen, destrucción, desmantelamiento, modificación, etc., sin la previa autorización escrita del Ministerio de Minas e Hidrocarburos. Igualmente obliga  a los concesionarios a conservar y mantener en las mejo­res condiciones de funcionamiento y operatividad los bienes antes señalados.

2.3.- DECRETO 580 - NACIONALIZACIÓN DEL HIERRO.

El 26 de noviembre, el Presidente dicta el Decreto No. 580 por medio del cual “Se reserva el Estado, por razones de conveniencia nacional, la industria de la explotación del mineral de hierro. En consecuencia, a par­tir del 31 de diciembre de 1974, quedan extinguidas las concesiones, que para explotar este mineral, fueron otorgadas por el Ejecutivo Nacional”.

En el mismo decreto establece que: “...el Estado ejercerá’, por medio de la Corporación  Venezolana de Guayana, la industria de la explotación del mineral de hierro en el territorio na­cional” y autoriza a la mencionada Corporación, para gestionar con las concesionarias los convenios que fueren necesarios a los fines de las facultades asignadas.

Los alcances de este Decreto, son anunciados al país en el Salón Elíptico del Palacio Legislativo el 7 de diciembre, acto con el cual queda oficialmente nacionalizada Industria del Hierro.

El 31 de diciembre siguiente, quedaron extinguidas las concesiones referidas en el Decreto 580 e inmediata­mente asumió el Estado venezolano dicha industria nacionalizada.

En esta fecha histórica, fué enarbolado el Tricolor Nacional en el Cerro Bolívar, luego de efectua­da una Sesión Extraordinaria del Gabinete Ejecutivo en un aula de la “Escuela General Piar”, en Ciudad Piar, Esta­do Bolívar.

2.4.- LAS ACTAS-CONVENIO

El 27 de diciembre de 1974, pocos días antes de la entrada en vigencia de la nacionalización, el Congreso aprueba las Actas-Convenios celebradas entre la C.V.G. y las empresas concesionarias objeto de la nacionalización, Iron Mines Company of Venezuela y Orinoco Mining Company, así como de sus empresas matrices.

Estas actas contienen las formalidades mediante las cuales se llevaría a cabo el proceso de nacionalización, donde el Estado asume en propiedad los bienes afectos a las concesiones, las estipulaciones de las com­pensaciones correspondientes, que en ningún caso serían mayores que la parte no depreciada del costo de las ins­talaciones, bienes y equipos, así como los demás acuerdos que se juzgara conveniente para la República.

Los parámetros establecidos en las Actas-Convenios y el esbozo del manifiesto el día de la Nacionalización, contienen en el fondo los intereses del Estado, que como metas definieron los fundamentos del proceso de nacionalización, los cuales podemos resumir en lo siguiente:

1.- Adquirir el pleno control de la industria extra­ctiva del hierro, con lo cual asume la propiedad de todas las instalaciones, bienes, equipos, muebles e inmuebles,  tangibles e intangibles necesarios para la eficaz operación de la industria. De igual ma­nera, se recuperan las concesiones que habían sido otorgadas a las empresas Iron Mines Company de Vene­zuela y a la Orinoco Mining Company, subsidiarias de las empresas Bethlehem Steel Corporation y de la United States Steel Corporation respectivamente, concesiones que revertirían al Estado en 1998 y en el año 2028.

2.- Aumentar el valor agregado nacional y asegurar la disponibilidad de mineral para el desarrollo siderúrgico nacional. Era necesario recuperar la po­sibilidad de lograr el alto rendimiento a nivel nacional que generan en cuanto a valor agregado, las actividades productivas como la industria del hie­rro.

Esto obliga al incremento de las escalas pro­ductivas en forma sucesiva hasta lograr el producto final. En 25 años de extracción del mineral en manos de las empresas transnacionales, desde 1950 hasta 1975, la producción de hierro fué de 353.385.703 toneladas métricas y las exportaciones ascendieron a 340.737.088 toneladas métricas, lo que nos indica que, durante ese período, el 96,4 % de la exportación fué de mineral en su estado natural y solo el 3% fué destinado al consumo in­dustrial nacional.

La meta propuesta con la nacionalización y que se mantiene vigente, conlleva el desarrollo progresivo y total de la industria siderúrgica nacional, tanto en Guayana como en el estado Zu­lia, aprovechando la materia prima que genera nues­tra industria extractiva, de tal manera de elevar, como hemos dicho el ingreso por valor agregado in­terno.

3.- Mantener el nivel del empleo en la industria, e incorporar venezolanos capacitados en altas posi­ciones de dirección. Esto obligó, a incrementar la producción, para mantener el nivel de exportación y poder satisfacer la demanda interna nacional y para su uso en el incremento industrial.

4.- Efectuar el traspaso a la nacionalización, sin producir perturbaciones en la clientela tradicional de nuestra industria extractiva. Esta meta obligó y obliga a mantener la eficiencia administrativa y técnica y a una transformación tecnológica ade­cuada y adaptada a nuestras necesidades e intere­ses.

5.- Asegurar un nivel de precios satisfactorios. Es obvio que, no solamente le interesa a Venezuela el incremento del valor agregado, sino también el lo­grar un nivel de precios que haga competitiva la in­dustria extractiva como complementaria de la industrialización del mineral de hierro.

6.- Favorecer la utilización de los buques naciona­les y asegurar la capacidad de transporte necesario para la exportación.

7.- Disponer nacionalmente de los productos de mine­ral de hierro pre-reducido.

3.- LA CORPORACIÓN VENEZOLANA DE GUAYANA (CVG)

Al nacionalizarse la Industria del Hierro en 1974, asume el Estado el control de todo el proceso principal para la manufactura del acero. Antes se había construido la Siderúrgica del Orinoco, al igual que otras empresas de menor jerarquía en el proceso siderúrgico. Es así, como dentro del mismo proceso de la nacionalización, se reestructura a la Corporación Venezolana de Guayana como un Holding industrial, asumiendo además de las funciones que antes cumplía como ente planificador en la Región Guayana, el papel protagónico en la planificación de la industria que dá poder estratégico al Estado venezolano, incorporándolo en el proceso de vitalización siderúrgico mundial.

La Corporación Venezolana de Guayana (CVG), fuè creada en diciembre de 1960, con la finalidad inicial de servir de ente planificador del desarrollo de la Regiòn Guayana, conforma a los esquemas planificadores planteados en la década. Este ente cumple hoy el rol de estudiar, planificar y promover el desarrollo integral de Ciudad Guayana y de toda la Regiòn, encargándose además, del manejo, control y gerencia del conjunto de empresas que han sido creadas dentro de su seno, o asignadas en la reorganización administrativa de los entes centralizados del Estado. Esquema hoy en proceso de revisión, cuando está planteada la máxima privatizaciòn de las empresas manejadas por el Estado, que no cumplen un rol principal de seguridad o que no son mayormente corresponsables del papel estratégico de la Adninistraciòn Pùblica en general.

Con la creación de la CVG, Puerto Ordaz, ciudad nacida del hierro en 1952 y originalmente producto del esfuerzo de la industria privada, se integra hoy junto con San Félix, y otras pequeñas comunidades para formar Ciudad Guayana, corazón y nervio vital del complejo industrial más importante de Venezuela.

Cabe destacar, que en 1950, dos años antes de que la Orinoco Minig Company planificara y construyera Puerto Ordaz, en la margen opuesta  del Río Caroní, solo existía la población de San Félix con 3.803 habitantes, la cual no figuraba entre las 50 ciudades más pobladas del país. Hoy día, Ciudad Guayana, o sea la integración de San Félix y Puerto Ordaz, tiene una población que sobrepasa de 450.000 habitantes, ubicada entre las siete ciudades más pobladas de Venezuela.

Factor importante para el auge y rápido desarrollo de estas comunidades y del crecimiento industrial en general, ha sido el mantenimiento que hace la CVG del Canal del Orinoco, construido como consecuencia directa de la necesidad de movilizar grandes toneladas de mineral de hierro a los mercados mundiales una vez iniciadas las operaciones en Cerro Bolívar. Este canal ha sido y es un factor determinante no sólo para el desarrollo de la industria del hierro, sino también para la instalación y el desarrollo de otras importantes industrias y proyectos en Guayana, tales como la Planta Siderúrgica Nacional, la Planta de Aluminio y la Presa de Guri, entre otras. Esta serie de obras que hoy forman parte del gran complejo industrial de Guayana y que en una forma u otra se han beneficiado  del Canal del Orinoco, contribuyeron a diversificar la economía nacional y por ende, al progreso de Venezuela.

3.1 SIDERÚRGICA DEL ORINOCO (SIDOR)

ANTECEDENTES DE LA EMPRESA

En los años siguientes a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, la Corporación Venezolana de Fomento inicio los primeros estudios orientados al establecimiento de una Industria Siderúrgica en el país. Era una necesidad evidente, dado que para 1950 el consumo de productos siderúrgicos en Venezuela había alcanzado la sorprendente cifra de 238.000 toneladas, de las cuales tan solo el 1% era producción nacional. Consumo que, para 1955 se situó en 616.000 toneladas, existiendo para la época en el país una producción menor del 4% del consumo.

En 1953, el Sindicato Venezolano del Hierro S.A. realizó también estudios sobre la materia, que concluyeron en la motivación para la creación de la industria en el país y ese mismo año, se decidió la construcción de una Siderúrgica Nacional, encomendándose el proyecto a la recién creada Oficina de Estudios Especiales de la Presidencia de la República.

Lo importante entonces, fué estudiar el tipo de planta, sus características, su ubicación  y la forma mas práctica para su financiamiento, por lo que de todos estos estudios, las conclusiones coincidentes fueron tomados en cuenta, de las que podemos mencionar: la importancia y el consumo de productos siderúrgicos, el costo de movilización de la materia prima y de los productos terminados, así como también otros factores incidentes en la producción de beneficios económicos y producto rentable, correspondiente a una empresa de ese tipo.

La decisión, fué construir la actual planta, ubicada en la región donde están congregados y garantizados el suministro permanente y a bajo costo, de los recursos naturales necesarios como materia prima para este tipo de industria.

No hay duda de lo acertado de tal consideración, por cuanto en la Región Guayana, hay en existencia un reservorio de riqueza de  Mineral de Hierro, que representa el 84% de nuestras reservas, con la posibilidad de su explotación a cielo abierto, con acceso al mar por vía la fluvial del Orinoco, facilidades generales de transporte y un potencial hidroeléctrico en el río Caroní, de diez millones de kilovatios (10 MKV).

Con estas condiciones, fué determinante la selección de la zona de Matanzas, en la margen derecha del río Orinoco, ubicada a unos diecisiete kilómetros de Puerto Ordaz, eje carretero hacia Ciudad Bolívar y el Centro del País, unido por el Puente Angostura y con facilidades portuarias para la carga del material producido en la planta y la descarga de materia prima y otros insumos.

Para una industria tan necesaria y básica para el desarrollo de la economía nacional, era fundamental que el Estado asumiera la promoción y financiamiento del Complejo Siderúrgico; por ello, la Oficina de Estudios Especiales se dedicó a la tarea de llevar el proyecto a la realidad y el 31 de diciembre de 1955 el Ejecutivo Nacional otorgo a la empresa Innocenti de Milan el contrato para la construcción de lo que es hoy la Planta Siderúrgica del Orinoco.

El contrato inicial contempló una capacidad anual de producción de 421.500 toneladas métricas de productos terminados, contrato que comenzó a modificarse para su incremento inmediato, el 17 de mayo de 1957.

El 29 de diciembre de 1960, cuando se crea la Corporación Venezolana de Guayana, se le asigna la misión de estudiar, definir y programar la utilización  de los recursos naturales de la Región, a los fines de darle su máxima eficiencia y su utilización para el desarrollo nacional y el del resto del país, mediante la creación de un estratégico polo de desarrollo.

Para ello, la Corporación se propuso tres objetivos principales:

-Acelerar el ritmo de construcción, hasta su total terminación.

-Poner en marcha los distintos grupos operativos a medida que la construcción lo permitiera; y

-Crear una organización que se adaptara con posterioridad a las actividades de operación.

A fines de 1956 se inicio la ejecución de las obras temporales necesarias para la Siderúrgica, iniciándose la construcción definitiva de la Planta, en los primeros meses de 1957. Estas obras consistieron en un muelle, de distribución de agua y energía eléctrica, y otras similares.

La construcción de la Planta, incluyendo todas las instalaciones estipuladas en el Contrato del 29 de octubre de 1960, fue terminada el 27 de julio de 1963, cuando se recibió de la firma contratista el ultimo grupo operativo de la planta de oxígeno.

La C.V.G se abocó a programar los trabajos de construcción, de modo que los diferentes grupos productivos que fueran terminándose, pudieran entrar en operación en forma racional, y que el ciclo integral de producción pudiera cerrarse con anticipación a la fecha de terminación de toda la Planta. Como resultado de ese esfuerzo, el 9 de julio de 1962 se cerró el ciclo integral de operación, al hacerse la primera colada de acero en el Horno No.1 de Acería.

El 26 de Septiembre de 1961 entro el muelle en funcionamiento. En julio de 1963, iniciaron sus operaciones las plantas de cribado y triturado de piedra caliza, dolomita y coque, así como la de secado de mineral.

Los hornos eléctricos de reducción Nos. 1 y 2, entraron en operación en noviembre y diciembre de 1961 respectivamente; los hornos Nos. 3,4,5,6 y 7, en abril, mayo, julio, octubre y diciembre de 1962, respectivamente, y los Nos. 8 y 9 en enero y marzo de 1963, respectivamente.

Los hornos de Acería Nos. 1 y 2 comenzaron a operar en julio y noviembre

de 1962 y los Nos. 3 y 4, en marzo y agosto del año siguiente. La primera colada del Horno No.1 tuvo lugar el 9 de julio de 1962.

El tren primario de 1.100 mm. comenzó a operar en junio de 1962 con lingotes de acero importados y a partir del siguiente mes con lingotes de fabricación nacional.

La central termoeléctrica inicio sus operaciones a principios de 1962; el sistema de distribución de fuel-oil desde el muelle del río Orinoco a la Planta, en marzo de 1963; la planta de tratamiento de agua potable, en noviembre de 1962; y el sistema de distribución de gas de hornos eléctricos en septiembre de 1963.

El tren grande para la fabricación de tubos de 6 5/8 a 16 pulgadas de diámetro comenzó a operar en julio de 1961, utilizando lingotes de acero importados hasta el 24 de agosto del siguiente año, fecha en que se comenzó a emplear acero producido y laminado en la propia Siderúrgica.

Una vez logrados los objetivos propuestos y terminada la Planta, la Corporación Venezolana de Guayana, procedió a formar una  empresa subsidiaria, para que se ocupara de la administración de la Planta Siderúrgica del Orinoco.

En efecto el 1° de abril de 1964, la Corporación Venezolana de Guayana constituyo la empresa C.V.G. Siderúrgica del Orinoco C.A. (SIDOR), donde, según lo indica el articulo 2 del acta constitutiva, dicha empresa tiene por objeto “construir, administrar, dirigir, manejar y explotar empresas propias, especialmente siderúrgicas”

3.2. CVG-FERROMINERA DEL ORINOCO, S.A

 ANTECEDENTES DE LA EMPRESA

Producida la nacionalización de la Industria del Hierro en 1975, se crea la C.V.G. Ferrominera Orinoco C.A., empresa del Estado, encargada de la extracción del mineral de hierro, su exportación y comercialización, asumiendo desde entonces el control directo de dicha industria, que estuvo a cargo de las dos empresas transnacionales que tenías las concesiones en el área del estado Bolívar.

 Las responsabilidades fundamentales de esta empresa son: la extracción, el transporte y tratamiento del mineral de hierro, en todo el territorio  nacional, y su comercialización dentro y fuera del país.

El único accionista de la C.V.G. Ferrominera Orinoco C.A. es  el Estado Venezolano, a través de la Corporación Venezolana de Guayana. El capital suscrito y totalmente pagado fue de Bs.750 millones.

La organización administrativa de la empresa es básicamente en dos divisiones, cada una con dos centros de operación, todos en jurisdicción del  Estado Bolívar; la División Piar, con operaciones en Puerto Ordaz y Ciudad Piar, la División Pao, con operaciones en El Pao y Palùa, manteniendo con fines administrativos y ejecutivos, una oficina en Caracas.

En consideración a los beneficios que aporta la empresa al Fisco Nacional, se considera a la industria extractiva, aunque no en niveles proporcionales, a segunda en importancia después de la industria petrolera.

Las metas de Ferrominera del Orinoco, desde el momento mismo de su creación, son:

1. Mantener el pleno control de la industria extractiva del hierro

2. Aumentar el valor agregado nacional

3. Mantener un racional nivel de empleo en la industria e incorporar venezolanos capacitados a las mas altas posiciones directivas.

4. Asegurar la disponibilidad de mineral para atender las necesidades previstas de la industria nacional.

5. Dar vigencia a la nacionalización en forma tal que, sin afectar los  intereses nacionales, las actividades productivas y los clientes tradicionales no sufran perturbaciones.

6. Asegurar y mantener el mejor nivel de precios.

7. Favorecer la utilización de buques nacionales en la medida de su existencia, asegurando la capacidad de transporte necesaria, con éstos o con contrataciones de empresas disponibles.

8. Dar vigencia a la producción nacional de productos de mineral de hierro prereducido (briquetas de alto tenor).

LOGROS DE LA FERROMINERA ORINOCO

Desde el momento mismo de la nacionalización, el 1 de enero de 1975, la industria extractiva manejada por FERROMINERA DEL ORINOCO, ha alcanzado los siguientes logros principales y beneficios fiscales:

1. integración y consolidación de la empresa durante 20 años. Habiendo consolidado los dos procesos administrativos y el manejo  de personal competitivo, absorbido de las dos empresas exconcesionarias, el desarrollo de su propia base normativa, sus propios procedimientos y su propia identidad.

2. El control directo de la comercialización de mineral de hierro, tanto nacionalmente como a escala internacional, mediante la creación e instrumentación de la gerencia de ventas correspondiente, al desarrollo de un programa de investigación de mercados y la organización  de una oficina de ventas en Londres, para la atención de los mercados europeos tradicionales y la captación de otros nuevos.

 3. Incremento constante en los precios de venta

LA PLANTA DE BRIQUETAS

El 12 de julio de 1968 la Orinoco Mining Company inició la  construcción de una moderna planta de Briquetas de mineral de  hierro, para una capacidad de producción de un millón de toneladas métricas por año. Planta ubicada en Puerto Ordaz dentro de las instalaciones operacionales de esta empresa, hoy ocupada y operada por FERROMINERA DEL ORINOCO, C.A., que constituiría la primera  instalación o planta comercial de este tipo en el mundo.

Fue concebida para reducir directamente el mineral  de hierro fino de su estado natural como óxido, a hierro metálico, usando hidrógeno como agente reductor  y aglomerando posteriormente el mineral reducido, en un producto denso y de alto contenido de Fe apto para diferentes usos en la industria siderúrgica. El producto, comúnmente llamado “briqueta”, tiene medidas uniformes,  características químicas y físicas constantes y un tenor o  contenido de hierro de 86,5%, en contraste al tenor promedio de 58% del mineral fino en su estado natural.

Las Briquetas de mineral de hierro se destinan  principalmente para la producción de arrabio en el alto horno o  en hornos eléctricos de cuba baja, como los que posee la  Siderúrgica del Orinoco (SIDOR), y con su uso se logra un aumento considerable en la productividad y una reducción apreciable en el volumen de escoria y en el consumo de coque. En ciertos casos pueden usarse como sustituto de la chatarra en el horno eléctrico o en otros procesos para la producción de acero.

 La planta utiliza grandes cantidades de gas natural,  aproximadamente 1.400.000 metros cúbicos por día y una gran cantidad de energía eléctrica  que le es suministrada por EDELCA.

Con la briqueta, se busca mejorar la competitividad del hierro venezolano en los mercados existentes, así  como penetrar nuevos mercados en base a la calidad y tenor del contenido de mineral en el producto reducido.

LA PLANTA DE PELLAS

En el mismo orden de idea sobre la reducción, después de mucho tiempo con  los proyectos y experiencia, CVG-Ferrominera Orinoco realizo una importante inversión para la exploración y explotación del mineral de hierro en Venezuela, con la puesta en operaciones de la planta de pellas en el sector Punta Cuchillo de la Zona Industrial Matanzas en Puerto Ordaz.

Esta moderna planta con una inversión cercana a los 300 millones de dólares, dará mayor valor agregado al mineral de hierro natural, a través de procesos de  concentración, aglomeración y/o reducción directa. Su diseño estructural y tecnológico fueron aportados por la Kobe Steel de Japón y se fundamenta en el proceso Allis ChalmersKobe.

El sistema de reducción directa es de vieja experiencia en Venezuela, como uno de los procesos que permiten mejorar el producto tanto para el consumo interno en la industria del acero, como para la exportación con valor agregado. En la actualidad están en plena producción las plantas de reducción de SIDOR, SIVENSA, IOR, VENEPRECAR Y OPCO, mercado en el que también compiten Brasil y Australia.

Con esta planta, Ferrominera estima lograr en su primera etapa, una capacidad de producción de 3.3 millones de toneladas al año y en su segunda etapa otras 3,3 millones de TM/A, para un gran total de 6.6 millones de TM/A. 

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Última modificación: 28/09/2014

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